Teletransporte: ¿y si fuera posible?

La es conocida en las películas de ciencia ficción y solo en las películas, pero ¿Y si algún día es posible? El mundo entero cambiaría. No habría necesidad de un automóvil, ni de aviones, ni de más trenes y más cohetes. Tendríamos la oportunidad de viajar en un abrir y cerrar de ojos al otro extremo del mundo, o incluso cambiar de planeta. Imagínese salir por la mañana hacia París, luego almorzar en Nueva York e ir a ver un atardecer en la luna. Todo esto en un día y sin ocuparse de equipaje ni demora.

En el domcumental ‘Teletransporte, mitos y futuro’ verá que todo esto podría hacerse realidad en el futuro.
Descubrirá las posibilidades y los avances científicos que permitirían que la teletransportación vea la luz del día.
En compañía del Dr. Michio Kaku, físico teórico y gran fanático de la ciencia ficción, conocerá a científicos que trabajan en teletransportación y dispositivos que podrían resolver este problema.
El Dr. Michio Kaku tiene la idea de construir un teletransportador y para eso, va en busca de la solución.
Ha establecido lo que el teletransportador debe poder hacer: debe poder llevar a las personas a todas partes y todo esto en un segundo, también debe ser indoloro y, por supuesto, no arriesgar su vida en cada viaje.

Fue al Departamento de Física del Joint Quantum Institute, donde conoció a Chris Monroe, que habría encontrado una solución a través de la mecánica cuántica.
Chris Monroe y su equipo ya han teletransportado con éxito la información cuántica entre dos átomos a través de una conexión llamada complejidad cuántica.

Esta conexión es un enlace invisible que permite la transferencia de información. Parece un cable invisible. Pero para teletransportar un cuerpo humano, todo se vuelve complicado, porque el cuerpo humano está lleno de miles de millones de átomos. Chris y sus colegas han realizado más de 45 millones de intentos antes de llegar allí, por lo que construir una máquina que pueda hacer lo mismo a gran escala es extremadamente complejo de construir y no es 100% confiable.

El Dr. Michio Kaku necesita encontrar otra solución que sea completamente diferente del enredo cuántico. Para esto, recurre al Dr. Raymond Damadian. Este último desarrolló en 1969 una máquina que revolucionó el mundo de la medicina, es MRI: resonancia magnética.

Esta máquina produce un campo magnético 12 millones de veces más potente que el de la tierra y permite ver el interior de una persona viva en el comercio minorista. Las ondas magnéticas sacuden los átomos del cuerpo humano, emiten una señal para obtener una imagen muy detallada del cuerpo. La imagen está hecha de píxeles que miden un cuarto de milímetro. Pero para poder utilizar este método para la teletransportación, sería necesario que todos los píxeles midan el tamaño de un átomo, lo que haría que la información sea aún más precisa. También requeriría imanes más grandes, distribuidos uniformemente alrededor del cuerpo y receptores de alta definición. También se debe encontrar la solución para reconstruir todo el cuerpo después de la teletransportación. Todo esto sigue siendo complejo, pero no imposible. ¿Podría ser esta la solución para crear un teletransportador?

En cien años, es muy probable, a los ojos de los resultados, que la teletransportación se convierta en realidad. Cambiaría el mundo y Star Trek ya no sería una película simple. Con esta nueva tecnología, terminaron los problemas relacionados con los viajes. Todo se volvería mucho más simple.

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